Conoce nuestras especies de coquíes
A pesar de una isla pequeña, Puerto Rico tiene una diversa y abundante fauna de anfibios. Cuenta Puerto Rico con 25 especies, las cuales forman una parte importante de su herpetofauna (fauna de anfibios y reptiles). De estas 25 especies, 19 son nativas y 17 de estas son coquíes. 

Los anfibios, por su serio problema de la pérdida continua de agua, están limitados mayormente a lugares húmedos y casi todos son exclusivamente de hábitos nocturnos. A pesar de esto podemos encontrar anfibios en lugares áridos y semi áridos (xerofíticos) como la Isla de Mona y el Bosque de Guánica. 

Al hablar de los anfibios de Puerto Rico no podemos dejar de mencionar el conocido COQUÍ. El nombre onomatopéyico coquí es usado comúnmente para describir a las 17 especies del género Eleutherodactylus en Puerto Rico, pero también es el nombre científico de una especie en particular. Es posiblemente esta especie, Eleutherodactylus coqui, la de mayor número y de distribución más amplia en Puerto Rico. Son los coquíes los que añaden ese toque especial a la noche puertorriqueña. Son en específico los machos, los que al llamar a su compañera y al establecer territorio, nos duermen con su melodía y mantienen intrigado al visitante extranjero. El género Eleutherodactylus (dedos libres) requiere especial atención. Como su nombre la indica, en este genera no hay membranas interdigitales, lo cual podría indicar que no están adaptados para nadar. Otra peculiaridad de este género es que no hay una etapa larval acuática, por la tanto los padres no tienen que ir al agua a depositar sus huevos, como ocurre en otros anfibios. Podemos encontrar representantes de este género en hábitats muy variados desde lugares bajos y secos como el suroeste de Puerto Rico y otros lugares de costa hasta los picos más elevados y húmedos de nuestra isla, tales como El Yunque, Toro Negro, Maricao y otros. Ocupan también una gran diversidad de nichos ecológicos, siendo algunas especies terrestres, otras arbóreas, una semi-acuática y otra adaptada a vivir en cuevas. 

Puerto Rico, por su condición de isla pequeña, cuenta con una serie de ecosistemas frágiles cuyas especies son susceptibles a extinciones locales. En los últimos 30 años Puerto Rico probablemente ha perdido tres especies de coquíes, el Coquí Dorado, el Coquí de Eneida y el Coquí Palmeado, sin duda alguna, tres de las especies más interesantes de nuestra isla. Esto es motivo de preocupación ya que los factores que han afectado a estas tres especies podrían estar operando sobre otras especies de coquíes y anfibios puertorriqueños. De ser así podríamos comenzar a perder otras especies. Hemos notado que algunas especies de coquíes que eran abundantes en el Yunque hace 20 años, hay día son muy difíciles de encontrar y que han desaparecido de lugares que en el pasado acostumbraban habitar. Al parecer nos enfrentamos a un problema de pérdida de biodiversidad en la anfibiofauna de Puerto Rico y lamentablemente hemos identificado varias causas.  Entre estas se encuentra el cambio climático global (aumento en temperatura), una enfermedad causada por un hongo (Batrachochytrium dendrobatidis), el efecto de especies introducidas y la pérdida de hábitat.